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Cómo el Pensamiento Basado en Riesgo puede favorecer a mi empresa

Risk Based Thinking (PBR)

RBTEn el Pensamiento Basado en Riesgo (PBR), entender variabilidad, azar e incertidumbre constituye a mí parecer una de las cuestiones más importantes. No obstante, la dificultad para entender estos conceptos des de la perspectiva de empresa, es una constante, y el desánimo desincentiva su uso y por tanto se desaprovecha su utilidad.

En este sentido, la nueva ISO 9001:2015, nos da la oportunidad de incorporar y interiorizar en nuestra Organización un PBR basado en estos conceptos, y por tanto, de aprovechar su utilidad.

En este post me he propuesto explicar los conceptos de variabilidad, azar e incertidumbre de forma ágil y gráfica, pero será trabajo del lector consolidar su comprensión a partir de intentar relacionar su realidad empresarial con lo aquí expuesto.

Cuando tomamos decisiones pensamos en resultados y consecuencias. Los resultados (o estados de una variable) son indicadores de la variabilidad. En principio, convendremos que, a más variabilidad en los posibles resultados, mayor será la incertidumbre que tengamos sobre el futuro de una decisión. No es lo mismo predecir el resultado en el lanzamiento de una moneda que en la tirada de una ruleta. Pero, como veremos, en situaciones de completo azar, este efecto de la variabilidad desaparece.

Por otro lado, los resultados pueden estar condicionados (o “influidos”), o producirse totalmente al azar. No es lo mismo jugar a la lotería primitiva que jugar una partida de ajedrez.

Veamos, antes de introducir el concepto de incertidumbre, estos dos conceptos de forma gráfica.

Variabilidad

Como se puede observar, a mayor número de resultados o de situaciones posibles, mayor es la variabilidad. Y, por otro lado, a mayor control del decisor sobre los resultados, menor azar. Antes de continuar, reflexione un poco sobre esto e intente situar la próxima decisión que deba tomar dentro de esta gráfica.

Podemos ahora introducir el concepto de incertidumbre. La incertidumbre hace referencia al grado de certeza que tenemos sobre la consecución de los posibles resultados futuros. Muchas veces se confunde la poca probabilidad de éxito con la incertidumbre.

Por ejemplo, jugar a la lotería no tiene incertidumbre alguna, ya que podemos calcular perfectamente la probabilidad de ganar y perder. Dicho de otra manera, cuando sabemos lo que puede pasar y qué probabilidad hay de que se de cada uno de los resultados posibles, no hay incertidumbre.

La incertidumbre la encontramos cuando no somos capaces de determinar o imaginar todos los resultados posibles o aún cuando los tenemos identificados, no somos capaces de conocer con qué frecuencia ser podrá dar cada uno de ellos en el futuro.

Para representarlo gráficamente, volvamos a la misma imagen de antes pero sobrenado ahora las zonas en las que el azar es el único protagonista (parte superior), así como las zonas en las que no hay lugar para que intervenga el azar (parte inferior).

 IncertidumbreComentémoslo brevemente. Empezando por la zona de abajo. El interruptor representa un suceso de dos estados, abierto o cerrado, y que para nada dependerá del azar ya que es necesaria nuestra intervención y podemos guiar perfectamente el resultado final. En el tiro con arco hay una mayor variabilidad, en tanto que hay más estados finales en los que encontrar la flecha y aunque siempre interviene la suerte, es un suceso fuertemente influido por la destreza. Lo mismo pasa con el ajedrez pero en este caso he querido representar con la alta variabilidad el número de partidas diferentes que pueden jugarse y con el bajo nivel de azar lo mucho que influye el saber jugar, o lo poco que influye la suerte.

En la franja superior, por el contrario, encontramos todos los juegos clásicos de azar, distinguiendo únicamente si hay más o menos variabilidad en función de los resultados posibles que puedan darse.

Es importante mencionar que, especialmente en la franja inferior, cada uno puede situar los diferentes elementos a diferente nivel dependiendo de cómo cree que puede influir el azar o la “suerte” en cada caso.

Así, yo he puesto el póquer en un punto en el que la suerte importa, pero no es lo más importante, o la quiniela en un punto en el que la suerte es importante pero no todo es azar.

Dicho esto, la incertidumbre cuando nos movamos en estas franjas, será siempre necesariamente baja, lo que no quiere decir que nuestro grado de éxito sea necesariamente alto.

El problema lo tendremos en las zonas a media a altura, en las que el azar interviene pero también lo hacen las capacidades o habilidades. Hay más incertidumbre a la hora de intentar rellenar una quiniela (con la intención de acertar) que a la hora de poner los 6 números de la lotería primitiva. De hecho aquí se aprecia como la incertidumbre dificulta nuestras decisiones. Por norma general tardamos proporcionalmente mucho más en rellenar los 15 partidos de una quiniela que los 6 números de una lotería.

Por otro lado, la variabilidad también introduce incertidumbre. En términos generales, a mayor número de resultados posibles mayor incertidumbre tendremos sobre lo que pueda suceder.

En la siguiente gráfica he integrado estos dos conceptos (variabilidad y azar) y he indicado con colores y números lo que podría ser el grado de incertidumbre en cada una de las zonas en las que nos podamos encontrar. Los valores bajos y colores claros representan poca incertidumbre y los valores altos y oscuros alta incertidumbre.

Diapositiva3

Piense ahora en supuestos de empresa como elaborar los presupuestos anuales, estimar el retorno de una campaña de marketing, predecir el grado esperado de conflictividad laboral… Cualquiera de estas situaciones puede representarse como una combinación de azar y variabilidad, y por lo tanto, en términos de incertidumbre.

Así, cuando fijamos objetivos, valorar cómo esta incertidumbre puede influir en ellos es lo que realmente significa el Pensamiento Basado en Riesgo.

Personalmente, opino que el tradicional enfoque de riesgo basado en probabilidad por consecuencias, se queda corto en lo que respecta al pensamiento basado en riesgo. La utilidad que nos brindan los conceptos de variabilidad, azar e incertidumbre es enorme y su comprensión hará mejorar sin duda cualquier ámbito de decisión de la empresa.

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